El símbolo educativo de todo un barrio

En el corazón del barrio San Martín, sobre la calle Génova 5265, se encuentra el Jardín No 22 “Miguel Cané”. Dos de sus docentes, Marcela Silva y Silvia Ortega, resumieron el perfil del establecimiento: “Estamos en una comunidad diferente. Debemos trabajar constantemente en la comunicación escrita aplicando varias herramientas de estimulación. Independientemente de las dificultades, tenemos un buen número de asistencia”. Y agregaron “Todo lo que hacemos es por el bien de los nenes”.

Con una matrícula de 180 alumnos, el Jardín establece dos turnos para sus secciones. Por la mañana, asisten una sala de tres, otra de cuatro y la restante de cinco, mientras que a la tarde se repite la misma estructura. En su mayoría, provienen del barrio San Martín y zonas cercanas a la Avenida Fortunato de la Plaza. 

En el marco del ciclo lectivo 2014, se encuentran abocados al proyecto de Efemérides, enfocándose en los Actos Escolares. “Lo hacemos para estimular tanto a padres como alumnos. De paso, ellos colaboran para su realización” indicaron las maestras al definir la iniciativa.

Otro de los ejes el Taller de Integración de las Salas, donde apuntan a lograr un modelo diferente de la enseñanza de Juegos, buscando la interacción de chicos de las distintas. Según manifestaron las docentes: “Tiene una gran recepción de los alumnos".  Además, se encuentran desarrollando los proyectos de Bibloteca, cuyos libros son llevados por los niños a sus hogares. El de Literatura, con la narración de cuentos y poesías, invitando a las madres para que participen. Y por último, los talleres de Reciclado, Arte y Expresión Corporal, en el cual enseñan música en forma interdisciplinaria. Al final del año, organizan una muestra abierta a toda la comunidad mostrando lo que se trabajó en los distintos talleres.

En otro orden, trabajan en iniciativas recreativas, tales como visitas a Museos Castagnino, Torre Tanque, la Estación Ferro-automotora, el Aeropuerto y las playas. Sobre esta línea, también se abocan a actividades culturales, como distintas obras de teatro y títeres. 

Pensando en la transición de los alumnos al siguiente nivel educativo, el Jardín cuenta con un proyecto de articulación con la Escuela Provincial Secundaria No 45, donde se realizan distintas actividades de integración, compartiendo varias charlas. 

Al respecto, las docentes señalaron: “Buscamos la reciprocidad de los alumnos. Se efectúan varias visitas, donde los chicos llevan sus elementos. Además, se organiza un buzón en el cual se envían dibujos mutuamente. Es una tarea muy reconfortante”. 

A futuro, las maestras coincidieron en que sería ideal reforzar el área de Educación Física, con la incorporación de actividades como Natación, y también la conformación de un gabinete psicopedagógico para poder atender mejor las necesidades de los alumnos.

Con esta serie de novedades, el Jardín No 22 se embarcó en la aventura de un nuevo ciclo escolar. Sin lugar a dudas, su misión con la comunidad del barrio San Martín está más fuerte que nunca.