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Huella de carbono

Los gases de efecto invernadero (GEI) principales son el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido de nitrógeno (NO2) y el ozono (O3). Los GEI, cuya concentración ha ido en aumento desde la Revolución Industrial, están directamente relacionados con el incremento de la temperatura media de la Tierra. El más abundante, resultado de la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural y gas licuado) y que representa aproximadamente dos tercios de todos los tipos de GEI, es el dióxido de carbono.

Para poder conocer la cantidad de GEI que se emite directa o indirectamente una organización o un individuo, es fundamental el cálculo de la huella de carbono. A partir de ahí, se podrán poner en marcha políticas medioambientales para reducir o neutralizar esas emisiones.

La Huella de Carbono es un indicador que representa la cantidad total GEI que emite directa o indirectamente un individuo, una organización, la realización de un evento o la fabricación de un producto. Su unidad es la masa (kilogramos o toneladas) de dióxido de carbono equivalente (CO2-eq).

La fórmula para calcular la huella de carbono es sencilla, ya que el resultado se obtiene multiplicando el dato de consumo (actividad) por su correspondiente factor de emisión en función del tipo de combustible o gas empleado, tal y como se recoge en el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero.

El cálculo de la huella de carbono permitirá, además de obtener el dato en sí mismo, reflexionar sobre los puntos donde hay que actuar para reducir las emisiones. La información deberá incluirse en un plan de reducción que albergue las medidas que se van a poner en marcha y la cuantificación de la estimación de las reducciones que conllevarían.

Además, esta huella ha sido esencial para la implementación de medidas locales, regionales e internacionales; por ejemplo, el Acuerdo de París, que entró en vigor en 2016 y fue desarrollado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

En esencia, el Acuerdo de París pretende intensificar acciones e inversiones para reducir las emisiones de GEI a nivel mundial. Otra aplicación del cálculo de la huella de carbono está en los inventarios de gases de efecto invernadero, que contabilizan las emisiones por sectores, equivalentes a un año calendario.

En términos individuales, conocer la huella de carbono que generamos ayuda a emprender acciones cotidianas que disminuyan las emisiones. Es necesario tener conciencia de esto para contribuir a un futuro más sostenible.

Si bien no existe una única medición de la huella de carbono, sí existen enfoques específicos para aproximarse a su cálculo. Las seis perspectivas principales siguen metodologías y normas internacionales (3):

  • Corporativa: se mide la huella de carbono de una organización, generalmente por un año, para un mejor aprovechamiento de los recursos. Esta perspectiva se utiliza regularmente para redactar reportes o informes dentro de la comunicación del desempeño de una empresa ante el cambio climático.
  • Ciclo de vida de un producto o servicio: se miden las emisiones de GEI de mercancías o servicios en toda su cadena de producción y, a veces, hasta en su consumo o desecho final. Ha tenido mucho impacto en Europa y Japón, y se ha extendido cada vez a más países.
  • Personal: aquí se evalúan las emisiones de GEI directas e indirectas de un individuo en un lapso específico. Se requiere conocer los hábitos de consumo y posesiones de una persona para calcularlo.
  • En eventos: se contabiliza la huella de carbono durante la planificación y realización de algún evento (desde el uso de energía y transporte hasta la preparación de alimentos o la papelería). Con frecuencia, sirve para emprender acciones que compensen las emisiones y así certificarse como un “evento carbono neutro”.
  • Territorial: se miden las emisiones de GEI en un área específica, limitada geográfica o políticamente. Funciona para determinar el impacto global del cambio climático en un área y emprender planes de mitigación.
  • Por industria: evalúa la huella de carbono de un sector productivo particular. Esto representa la oportunidad de optimizar recursos y el uso de materias primas, lo que ofrece ventajas competitivas y un impacto ambiental más controlado.

 

 ¿Querés saber cuál es tu Huella de Carbono? Acá te dejamos algunas páginas web a través de las cuales se puede calcular, según diversas variables, cuántos GEI liberás a la atmósfera:

https://huelladeciudades.com/AppHCCali/main.html

https://calculator.carbonfootprint.com/calculator.aspx?lang=es

http://caem.org.co/ConveniosCARCAEM/huellacarbono/

https://www.footprintcalculator.org/